jueves, 24 de septiembre de 2009

Hacer difícil lo que es fácil

Qué fácil es hacer las cosas como debe ser sin necesidad de meterse con el prójimo. Si no hubiera gente abusiva que alimenta el alma fastidiando a los demás, el mundo sería otro; por eso, cada vez pienso más que al morir, no iremos al cielo o al infierno, según nos hayamos portado en este mundo, sino que ya habitamos en el segundo nombrado y aquí mismo, ¡SI SEÑOR!, enfrentamos a los demonios.
¡Qué gasto de energía, tiempo, esfuerzo y paciencia tener que lidiar con gente necia empeñada en tener al menos un pleito diario!
Sucede que donde vivo, han estado instalando tuberias al frente y en el interior de cada vivienda; para no tener que dañar el friso de nuestra fachada, sugerí a a los trabajadores una vía más corta y sencilla a ras del suelo, idea que fue aceptada sin titubeos. Cuando le tocó el turno a una de nuestras vecinas, sin consultar, pidió colocaran su tubería por el frente de nuestra casa, sos pisos arriba, sin siquiera preguntarnos... para así no dañar su "lindo y bello hogar". No contaba con que yo no lo permitiría. No quería dar la cara y envió emisarios que no tuvieron argumentos válidos; la susodicha, asomó y me insultó, me acusó, me amenazó, pero me mantuve firme, y finalmente tuvo que aceptar, a escondidas, encerrada, rugiendo de rabia el no haber podido pisotearme.
¡Cuanto nos hubieramos ahorrado en disgusto y tiempo si desde el principio ella hubiera hecho las cosas como debía!

No hay comentarios: